Emprendedor: Empecé vendiendo excels a 5€
Hoy entrevisto a Victor Garcés, un tío que lleva emprendiendo desde los 16 y que ha fracasado muchas veces antes de encontrar su producto ganador.
Victor empezó creando su propia marca de ropa, Endless. La creó sin experiencia, sin presupuesto, y sin tener ni idea de lo que hacía. Como era de esperar, esta idea fracasó, aunque sacó cosas positivas.
Luego se pasó a la consultoría SEO, montó también un marketplace fitness (algo así como el Wallapop del deporte donde los usuarios buscaban entrenadores), un blog sobre nutrición y una academia online en tiempos de pandemia que no lanzó por miedo.
Después de todo esto empezó con el que ahora es su principal proyecto, Invierte Joven, una newsletter con más de 13000 suscriptores.
A partir de aquí sacó su membresía "El Club del Dinero", su libro "Crea tu Vida Rica" y varios productos más.
Ya en 2023 pudo dejar su trabajo para dedicarse plenamente a su proyecto.
Y por eso está hoy aquí, para contarnos todo sobre su negocio actual y los anteriores que no le fueron tan bien.
Hablaremos de todo, desgranaremos el negocio, y hablaremos también de números, que es lo que interesa.
Bienvenido Victor. Habiendo probado tantos tipos de negocios diferentes, ¿cómo llegas a dedicarte al mundo de los negocios digitales y a divulgar sobre temas de inversión en redes? ¿Cómo se te ocurre la idea?
No fue ninguna idea premeditada. Cuando estaba de Erasmus me crucé con Padre Rico, Padre Pobre, me enganchó y seguí leyendo. Pasado un año y algo, entré en Twitter para aprender sobre marketing y creación de contenido, pero me fui topando con contenido sobre inversión que me gustaron. Empecé a invertir y abrí una cuenta (Invierte Joven) donde compartía lo que iba haciendo: mis primeras operaciones, un Excel con mis ingresos y gastos, cosas así. Sin ningún objetivo de monetización, porque ni sabía que se podía monetizar.
Fui viendo que a la gente le interesaba lo que publicaba, y llegó un momento en que decidí profesionalizarlo: dedicarle más tiempo, enfocarlo al crecimiento. La monetización llegó mucho más tarde y tampoco fue planificada. Así que uno de los aprendizajes que me llevo es ese: haz cosas, porque de ahí siempre sale algo.
Una vez tuviste la idea de Invierte Joven, ¿cómo hiciste para llegar a tus clientes y hacer crecer tu negocio? ¿Cómo llega tu cliente a ti?
En mi caso el negocio apareció cuando ya tenía audiencia, así que el problema de captación no fue el primero. Hay dos formas de hacerlo: creas el producto y luego lo vendes, o construyes la audiencia y luego creas el producto. Yo fui por la segunda y creo que cualquiera que empiece debería hacerlo así, a menos que ofrezcas un servicio high ticket en el que no necesites audiencia.
La audiencia llega por redes sociales, principalmente Twitter, y de forma 100% orgánica. Lo único que hago es crear contenido en texto: tweets explicando mis cosas, aportando valor, generando curiosidad sobre cómo funciona x cosa. Hago algunas colaboraciones con otros creadores, como esta misma entrevista, y de vez en cuando aparezco en algún podcast. Pero la base es publicar, y publicar texto.
¿Cuánto tiempo tardaste en monetizar de forma recurrente hasta el punto de plantearte dejar lo que hacías antes?
Los primeros seis meses no moneticé nada. En el sexto o séptimo mes empecé a vender, pero era un Excel a 5-1o€, algo bastante testimonial. Hasta que no pasó un año y ya tenía varios infoproductos y colaboraciones, no empecé a ver cifras que tuvieran algo de sentido, 1.000-2.000€ al mes.
Además, tenía trabajo por cuenta ajena en paralelo, así que no había urgencia ni presión. En total, desde que empecé a crear contenido en serio hasta que me planteé dar el salto, pasaron aproximadamente un año y medio.
Con todo lo que sabes ahora sobre tu negocio, ¿harías algo distinto si tuvieses que empezar hoy desde cero?
Empezaría igual: construyendo audiencia. Eso no cambia. Pero vendería desde el primer día, aunque fuera con un servicio 1a1 o algo sencillo, para validar rápido y empezar a generar algo de caja.
Crearía menos productos. Antes tendía a multiplicarlos sin foco. Ahora, con inteligencia artificial, la cosa ha cambiado y se puede ir más rápido, pero el principio es el mismo: menos y mejor.
Le daría más caña a la newsletter, porque creo que es el mejor lugar para crear contenido, generar confianza, vender y fidelizar. Lo creo tanto que hace nada desarrollé una formación tras mis más de 4 años escribiendo dos newsletters, y haber mandado más de 400 ediciones, para ayudar a cualquiera, aunque no tenga una audiencia, a crear su newsletter en 7 días, y hacerla crecer y monetizar en 60 días.
Y desde el día uno pondría mi cara. En su momento me escondía detrás de un logo porque tenía trabajo y no quería visibilidad. Error. Hoy lo que marca la diferencia no es la información, que está en todas partes, sino la opinión: tener un punto de vista propio y defenderlo.
¿Cuál es el mayor error que cometiste en proyectos anteriores y que no has repetido en Invierte Joven?
Tengo una serie entera de newsletters sobre los aprendizajes de mis cinco emprendimientos anteriores (puedes leerla aquí). Fracasé en todos, aunque en alguno gané algún euro. Hice de todo: SEO como servicio, un marketplace de fitness, un blog de nutrición, una marca de ropa, una academia online... Cada proyecto fue distinto, con diferente modelo de negocio y de cada uno aprendí algo diferente.
Lo que me llevo de todo eso se resume en tres cosas: lanza rápido y barato, empieza a captar la atención de tus posibles clientes desde el primer día, y si te asocias con alguien que sea con una persona muy diferente a ti, que aporte algo que tú no tienes.
Y lo más importante de todo: no te frustres si no ganas dinero a corto plazo. Esto es una maratón, no un sprint.
¿Tienes algún hábito imprescindible para que tu negocio funcione, que si lo dejas varios días notas que algo falla?
Me organizo en tres capas: tareas diarias, semanales y mensuales. Las diarias son las que mueven el negocio cada día: crear contenido, responder correos, mejorar algo. Las tres capas: captación, fidelización y monetización. Las semanales y mensuales me ayudan a no perder el foco: buscar colaboraciones, analizar qué está funcionando, hablar con clientes, desarrollar nuevos contenidos gratis y de pago...
No tengo ningún hábito mágico. Lo que tengo son sistemas: listas, recordatorios, automatizaciones para que lo importante no se cuele. Al final es aplicar la Ley de Pareto: identificar las cuatro o cinco cosas que marcan la diferencia y asegurarse de hacerlas.
¿Cómo es tu vida ahora? Cuántas horas trabajas, cuánto contenido produces... Básicamente cómo es un día normal.
Si me lo hubieras preguntado hace un año y algo, la respuesta habría sido muy diferente: estaba viajando por el sudeste asiático y trabajaba una media de tres o cuatro horas al día. Ahora que estoy más asentado en Barcelona, son unas seis horas diarias, seis días a la semana. Aunque el séptimo día siempre acabo haciendo algo, porque me gusta lo que hago y es difícil desconectar del todo.
Lo bueno es que esas horas las hago cuando me apetece. Si estoy inspirado por la mañana, le doy caña por la mañana. Si he dormido mal, lo dejo para la tarde. Mientras escribo esto estoy en Ámsterdam, tomando el sol en un canal porque por fin ha salido, y trabajo un par de horas cuando llueve o cuando me da la gana.
Un día normal en Barcelona es muy aburrido: deporte, sol, pasear al perro, comer y trabajar un rato. Exactamente lo que quería.
¿Cuánto dinero invertiste en negocios e ideas que no funcionaron hasta encontrar tu proyecto actual?
Muy poco. Por suerte, o porque siempre he tenido muy claro que validar barato es la única forma sensata de empezar. La mayoría de los modelos de negocio que probé no requerían inversión inicial, solo tiempo. El único que necesitaba algo de dinero se paró precisamente por eso.
Siempre he sido de lanzar, ver si funciona y, si funciona, entonces sí invertir. Hoy mis negocios tienen un margen del 90-95% antes de impuestos, y sigo buscando cómo reducir costes. La libertad real empieza cuando tienes los gastos bajos.
Tienes libro, membresía, manuales digitales, consultorías, patrocinios... ¿Qué es lo que más dinero te da al mes? ¿Y lo que menos?
Hay que separar dos cosas: volumen y margen.
Lo que más dinero bruto genera ahora mismo es la membresía de El Club del Dinero. Pero también es lo que más tiempo me consume, así que el margen real es menor.
Los patrocinios y los infoproductos tienen el margen más alto, porque son escalables: el trabajo está hecho y el producto se vende sin que yo tenga que poner más tiempo encima.
La consultoría y las mentorías se venden más caras por hora, pero es tiempo directo, no escala.
Lo que me gusta es que he creado una cartera de productos y servicios completa y diversificada, que me permite poner más atención en algunas cosas, y automatizar más otras.
¿Usas alguna herramienta o software de pago en tu negocio? ¿Cuánto gastas en ellas al mes?
Gasto bastante poco. Entre 200 y 300€ al mes en total. Pago algunas herramientas de automatización, un CRM, alguna herramienta de inteligencia artificial y poco más. En un negocio digital no hace falta mucho si te lo montas bien. Y cuanto menos gastas, más libre eres. Hice una edición de la newsletter explicando todos los costes y herramientas que uso.
¿Tienes personas a tu cargo o estás solo?
Solo, si no cuento las inteligencias artificiales.
Y quiero seguir así. No tengo ningún interés en construir un equipo. El modelo que me gusta es el de solopreneur: máximo control, mínimos gastos fijos, cero líos de gestión de personas. Como mucho, contrato algún freelance puntual para cosas que no sé hacer o no quiero aprender, como programación, automatizaciones o maquetación. Pero nadie fijo. Nunca.
¿Cuánto factura tu negocio mensualmente de media y cuánto te queda para ti?
Es variable. Hay meses mejores y meses peores, y prefiero no dar un número fijo que no represente la realidad. Lo que sí puedo decir es que el margen está entre el 90-95% antes de impuestos, y que la facturación mensual se mueve entre cinco y diez mil euros. Luego están los impuestos, que en España ya sabemos cómo son.
¿Inviertes en publicidad? ¿Cuánto gastas y qué canal te funciona mejor?
De momento no. Y no es que no lo haya pensado, es que el tipo de producto que vendo requiere confianza previa. La membresía y las consultorías no se venden con un anuncio: la gente que me compra lleva tiempo leyéndome y ya me conoce. De hecho, la mayoría estan meses (o años) leyéndome hasta que deciden comprar algo caro.
Un anuncio no construye eso.
Si algún día invierto en publicidad, sería para captar suscriptores (leads), no para vender directamente. La conversión la haría yo de forma orgánica, como siempre.
Reto: Puesto que te dedicas a las inversiones, ¿Puedes mostrar una captura de tus inversiones?

¿Te ha gustado esta entrevista?
Suscríbete a mi newsletter →